El Super Bowl 2026 estuvo cargado de grandes momentos, sobretodo musicales!

Green Day inició la ceremonia de apertura del Super Bowl LX este domingo 8 de febrero en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California, con un enérgico medley de sus grandes éxitos, incluyendo Holiday, Boulevard of Broken Dreams y American Idiot.

La banda californiana tomó el escenario antes del partido entre los Seattle Seahawks y los New England Patriots, celebrando el 60° aniversario del evento junto a leyendas de la NFL. Aunque Green Day es conocida por sus letras políticamente cargadas, su presentación televisada fue medida y sin declaraciones directas al público.

 

El espectáculo de medio tiempo del Super Bowl 60, celebrado el 8 de febrero de 2026 en el Levi’s Stadium, se convirtió en uno de los momentos más emblemáticos de la historia del evento gracias a la presentación del artista puertorriqueño Bad Bunny, que llevó una celebración de la cultura latina y puertorriqueña al escenario más visto de la televisión mundial.

La actuación, que duró aproximadamente 13 minutos, fue descrita por críticos y fans como mucho más que un show musical: fue un mensaje cultural y social con simbolismo profundo. Bad Bunny abrió el espectáculo con su éxito “Tití Me Preguntó” en un escenario que evocaba la vida cotidiana de Puerto Rico, con paisajes de campos, puestos de comida y escenas tradicionales.

Además de su repertorio de grandes éxitos como Yo Perreo Sola, el show estuvo lleno de invitados sorpresa que encendieron al público: Lady Gaga interpretó una versión especial de “Die With a Smile” durante una boda simulada en el escenario, y Ricky Martin se unió para cantar “Lo Que Le Pasó a Hawaii”, aportando aun más sabor latino a la presentación.

Uno de los momentos que más se viralizaron fue cuando Bad Bunny entregó un Grammy a un niño durante la actuación, símbolo de inspiración y de sueños cumplidos para nuevas generaciones.El show también incorporó elementos de mensaje social y político: se proyectaron imágenes que aludían a realidades de Puerto Rico, como apagones y lucha cotidiana, y el artista cerró con una declaración de unidad continental, resaltando que “lo único más poderoso que el odio es el amor”.

La presentación fue seguida por una audiencia gigantesca, estimada en más de 135 millones de espectadores, lo que marcó un récord histórico de audiencia para un halftime show del Super Bowl, superando incluso otros espectáculos icónicos de años anteriores. Aunque algunos sectores criticaron que la mayor parte del espectáculo se interpretara en español o que mezclara cultura y política, muchos otros lo aclamaron como una celebración vibrante de la identidad latina y una redefinición del halftime show en la era moderna.